Textos

Encuentros

Angella Holguin

Una pieza que brota de sí misma y se expande hacia dentro, hacia afuera, que se desborda por cada grieta. Las ramificaciones parecen interminables, las piezas se alargan hasta tocar lo que está más profundo, ese lugar donde permanecen las huellas que cuentan nuestra historia.

Lo íntimo nace de la tierra, se manifiesta como un cuerpo que crece con la madera, un cuerpo que se estira por el piso y hacia el techo. La vida contenida que late dentro de las obras espera a emerger, a invadir todos los espacios, a envolvernos. Mientras tanto, el agua escurre, se filtra a través de la tierra, lo abarca todo. Pero hay un espacio sólido en donde podemos echar raíces y sentir la energía que corre a través de los materiales.

Las obras funcionan como un espejo que es un umbral a un mundo en el que las proporciones desafían a la lógica, los materiales no son lo que parecen; todo está a punto de mutar, de extenderse, de volverse una realidad alterna en la que los cuerpos se confunden con las formas que proyectan.

Las esculturas de Angella Holguin renuncian a ser una obra terminada y se colocan en el espacio con todas sus posibilidades como una invitación a participar del proceso creativo. Encuentros es una exposición lúdica en la que, quienes nos paramos en medio de las piezas, tenemos que enfrentarnos a historias que nunca terminan de contarse, a todas las proyecciones detrás de nuestra genealogía. Dentro está la necesidad de interpelarnos, de sentir cómo crece nuestro propio cuerpo y cómo se transforma inevitablemente el mundo a nuestro alrededor.

Ana Clara Muro